
Realmente hoy fue un fiasco, ya que no dormí casi nada por estar haciendo la campaña de las isotónicas, el estomago me duele y apenas puedo comer por culpa de que mi cuerpo se está disque acostumbrándose a los medicamentos y para colmo tuve que ir a recorrer todo patronato para comprarme la ropa y el caderin que ocuparé para la presentación del 25 en danza árabe.
De hecho ahí comenzó gran parte de la tragedia, porque para que estamos con cosas, es un suplicio ir a ver ropa con la plata justa, más cuando ves tantas cosas monas que piensas se verían perfectas en tu cuerpo un día domingo para pasear por la plaza o ir a una tertulia. Qué Desastroso todo, tanta ropa nice y yo sin piticlines ni para poder comprarme esas sandías que venden en los carritos.
Después de haber encontrado maravillosamente el Caderin verde flúor que quería, tener ese pantalón sueltisimo y esa polera que si no fuera para danza no la ocuparía ni a palos, me quería devolver a mi casa debido a que tenia que continuar redactando un espectacular mix de comunicación, estudiar para trade marketing y obviamente descansar un poco.
Camino un tanto asustada por tanto flaite junto y me subo al metro a eso de las 6:50 pm (hora en que todos esos trabajadores incansables, que han madrugado para llevar el sustento a su hogar, van todos juntos, casi abrazaditos por la gélida temperatura de noviembre, porque así se sienten más Chilenos), cuando para mi gran sorpresa sube un hombre con un gran sobre peso, que imitando a un grácil elefante tratando de equilibrarse para no aplastar a nadie levantó su brazo y fue lo peor que me pudo haber pasado hoy, el hedor, uf... es que es de no creerlo, como que se me derritió la cara con la cachetada que me dio tan agradable perfume, incluso como que había olor a camarin en todo el vagón, no sé si sólo habrá sido él el culpable de tan magnánima aromatización pero realmente tuve que estar con mi mano pegada a a la nariz como mascarilla para no vomitar, mientras veía las morisquetas de todos los pasajeros tratando de "disimuladamente" no incomodar al tipo "x".
Para todos fue un gran alivio cuando esté como acto de piedad descendió del metro y nos miró a todos con cara de desprecio.
Pero como no todo lo freak de mi vida siempre llega intentando sorprenderme, mientras escribía esto me comenzó a sonar el móvil, numero desconocido, pensé quizás es uno de mis amigos que me llama de otro numero... pero hice un hoooooooop cuando escucho una voz de hombre muy cuico que después de decir alo muchas veces me dice "no, amor, querida estoy ocupado", aun estoy pensando que onda estos hombres cada vez estrambóticos.
Ilustración de Fernando Vicente
martes, 18 de noviembre de 2008
Bañense antes de subir al metro!!!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
yo me confundí un poco en la doble A pero esta bien.
saludines!
bonito blog.
Publicar un comentario